lunes, 6 de agosto de 2012

Y en vacaciones esto sucede


Parque de la exposición, Plaza San Martín, Parque universitaria, Abancay. Después de media mañana deambulando a carcajadas con Dante por casi todo el centro histórico, mi padre llamó. Aprovechando que trabajaba cerca, quedamos en encontrarnos para almorzar. Ni modo. Me esperaba en Jirón Callao. Sí. Esa calle por la que he pasado tantas veces, esa que recuerdo una vez cuando niña, y que volví a frecuentar los pasados meses recientes.

Una plática breve, muy amena claro, solo que mi mente jugueteaba de cuando en cuando. Era inevitable. El Koki inocentemente había escogido un restaurante justo en frente donde estaba el camino hacia la casa de Gerardo.

Regresó al trabajo. Llamé a Dante de nuevo. “¿Dónde estás?” “En mi casa…tengo un percance… tengo que esperar a que vengan… estaré allí como en media hora… espérame".

Media hora.
Podía ir a su casa entonces ¿Por qué no? Éramos amigos. Somos. Estaba a unas cuadras ¿Por qué no saludarlo? De repente estaba, o de repente no. De repente me encontraba una chica al terminar de subir las escaleras.

-¡Hola! ¿Buscas a alguien? – no pude evitar preguntar.
-Sí, a Gerardo-  respondió.

¿Casualidad? No. O de repente, quién sabe. Toqué el timbre.

Era amable, simpática y tenía una guitarra.
- Ah, ¿Son de la misma banda?- continué, más por curiosidad.
- No -sonrió- aunque aspiro a serlo -y sonrió- ¿Y tú? Una amiga de su universidad supongo…

Iba a decir que sí, pero la puerta se abrió de repente. Estaba impecable, bien vestido, como si estuviera apunto de salir a una cita. Sí, eso era.

“Hola Emma” atinó a decir. Fue una incómoda situación seguro, pero saludó de lo más normal. Recordé lo que hablamos la última vez afuera de esa casa. “No esperare por ti por siempre” había dicho. Sí, me di cuenta. Yo solo fui a saludar a un amigo, un amigo con el que compartí mucho, con el que conversé tanto y hasta donde sé, conocía bastante. Tal vez más de lo debido; tal vez por eso no se dieron las cosas.Y ahora me sentía mal tercia.


Después de eso, solo cruzamos unas cuantas palabras vanas. Entraba, salía, volvía a entrar. Algo dijo de sus llaves. Sonó el celular. Era Dante. Bajé las escaleras ¿Cuánto tiempo habría estado allí?

Volvimos a las calles a seguir nuestro, desde un principio, improvisado itinerario: Rimac, Plaza de Armas, Av. Arequipa. Centro Comercial Arenales. “¿Por qué sonríes?” “No, por nada”.Yo lo sé, ¿Es de incertidumbre? No. Es de gusto. Con toda la sinceridad del mundo, y con todo el agradecimiento posible, espero que en adelante todo te vaya bien. Vuela amigo y sé feliz.

10 comentarios:

  1. ¿esto es realidad o ficción?.
    xq si es realidad tienes el don de hacer dramática la realidad
    (Y)

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    1. es realidad pero esta un poco cambiada, en realidad no iba a ninguna cita, me parece que de algunas manera lo insinúa( aparte de lo escrito literalmente)

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  2. Una caminata mas paseando y conociendo nueva gente...:)
    Esos personajes como dicen son de verdaaaaaaaaad ya que deja mucho que entre ver... Agradable la de hoy... Y la parte final... Vuela y se feliz... Great!!! XD

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  3. Gerardo eres un maledetoo ... pobre Emma ,,, T.T

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